miércoles, 18 de enero de 2012

Hojas de dedalera, de Victoria Álvarez, que no es novela juvenil

No suelo utilizar este medio para elaborar críticas de libros, ya que esa labor la desempeño única y exclusivamente en el Diario El Tiramilla, sobre literatura juvenil. Sin embargo, he leído recientemente una novela de la que me apetecía hablar, y puesto que no se trata ésta de una novela juvenil, he decidido hacerlo aquí. Así pues, ahí va:

Hojas de dedalera, de Victoria Álvarez.

Título: Hojas de dedalera
Autora: Victoria Álvarez
ISBN: 9788492929498
Editorial: Versátil
Publicación: noviembre 2011
Precio: 20,90 €

Annabel Lovelace vive en el cementerio de Highgate, ya que su tío Tom en es el guarda. Enferma del corazón, sobrevive gracias a las dosis de digitalina (medicina extraída de las hojas de dedalera) que ha de tomar a diario. Esa cercanía de nuestra protagonista con la muerte hará que posea un don muy especial, que pronto la convertirá en una de las médiums más respetadas del Londres victoriano. Además, un misterioso Caballero Sin Nombre aparecerá en la vida de Lady Annabel Lovelace…

En su primera novela publicada, la joven promesa de la literatura española, Victoria Álvarez, nos sumerge en el Londres de finales del XIX y comienzos del XX de un modo apasionante, recreando la época con una minuciosidad y precisión que nos hará preguntarnos si la autora salmantina realmente es contemporánea nuestra, o si por el contrario nos han engañado y en realidad vivió en Londres por aquel entonces. Con un lenguaje elegante y exquisito, la narración de Álvarez, repleta de buen gusto se mire por donde se mire, nos presenta una historia compleja y elaborada, con todos los cabos bien atados y haciendo gala de sus grandes conocimientos históricos y artísticos. La labor de documentación desempeñada se adivina impecable, habiendo sabido recrear cada detalle en, por ejemplo, decoración, vestuario o diálogos. Nos encontramos así ante una historia que, con gran respeto, introduce elementos y personajes reales en esa trama cargada de dramatismo y con una profundidad que hará reflexionar, y mucho, al lector. Cada uno de los personajes ha sido elaborado con esmero, empezando por lady Annabel, a la que conocemos siendo y una niña y a la que seguimos hasta que se convierte en toda una mujer. Su fuerza, su pasión y su descaro nos harán enamorarnos de ella desde las primeras páginas. Victor, Ada, Nathan, Heather… Todos tienen detrás una historia cargada de emociones, sentimientos y hechos, en algunos casos, verdaderamente desgarradores. Toda una serie de acontecimientos que se irán sucediendo, uno tras otro, hasta conducirnos a un final sorprendente y apoteósico que a nadie dejará indiferente.
Sobre la edición, decir que, sin tener en cuenta alguna pequeña errata perdonable, resulta perfecta: la cubierta es elegante y acorde a la atmósfera que encontraremos en el libro; la maquetación, por su parte, muy cuidada y apropiada, para la que se han utilizado tipos de letra muy agradables a la vista y que para nada desentonan con la historia. Sin desmerecer al resto, me atrevería a afirmar que Hojas de dedalera cuenta, posiblemente, con la edición más cuidada y acertada de la editorial en cuestión.

Respecto al ritmo, se le ha tachado en otros medios de lento y de hacer que la novela no enganche (cosa, ésta última, que en realidad no comparto en absoluto), y llegados a este punto quiero aclarar algo que creo que no ha terminado de quedar claro: no nos encontramos ante una novela infantil ni juvenil que tenga la necesidad de secuestrar la atención del lector desde un primer momento. Hojas de dedalera es una novela para ser disfrutada, para tenerla en la mesilla de noche durante varios días, para digerirla poco a poco. Una novela para reflexionar, para conocer una época… Ni su estructura se corresponde a la de una novela juvenil, ni sus personajes ni las aspiraciones de éstos, ni los temas que se plantean a lo largo de sus más de quinientas páginas, pertenecen a dicho género. Así pues, puede permitirse recrearse en las descripciones de los lugares, de las situaciones, de los protocolos, etc…
¿Por qué me he visto en la necesidad de aclarar tal cosa? Porque creo que hay mucha gente equivocada. Creo que se ha visto que Victoria Álvarez es joven y se ha creído que por ello, automáticamente, escribe novela juvenil. Se ha visto que la novela incluye elementos paranormales, y se ha creído que es novela juvenil. Pero no es así. Hojas de dedalera, como bien se indica en la cubierta del libro, pertenece a “Versátil narrativa”, y no a “Versátil juvenil”.

Una novela apasionante, repleta de intrigas y capaz, absolutamente, de transportarnos a una época concreta, a unos escenarios concretos (que me muero por visitar tras haber leído esta historia). Una de esas novelas que no pasan desapercibidas, de las que uno siempre recuerda haber leído. Posiblemente, lo mejor que he leído de cuanto se ha publicado en 2011.

1 comentario:

Mientras Lees dijo...

Una muy buena novela, sea o no sea juvenil :) Me apasionó su lectura. ¡Buenísima crítica!

¡Besos!
-Kanon!

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